Viernes 20 de julio del 2012 | 14:19

El maltrato animal se da también en la publicidad

Fundaciones como FAADA o MONA luchan contra estas prácticas para evitar el uso de animales salvajes como objeto de trabajo.

El maltrato animal se da también en la publicidad

Si bien es divertido ver a un oso o un mono hacer alguna actividad graciosa en un comercial, utilizar a un animal salvaje para la actuación puede, en ocasiones, configurarse en una modalidad de maltrato animal.

Estos animales humanizados suelen provocar algún tipo de sentimiento en el espectador, consiguiendo así uno de los objetivos del spot publicitario: llamar la atención.

Sin embargo, una vez que ha concluido la fase de promoción de la campaña, los animales son adiestrados para otro anuncio de cualquier otro producto. Su vida se reduce así a ser prisioneros en el espectáculo de la pequeña pantalla.

El daño psicológico y físico del animal comienza en el mismo momento en que son introducidos al mundo humano. Los animales terminan obedeciendo porque restringen su comportamiento natural y sienten miedo por las reacciones de todos los que están alrededor.

Inédito caso

La cadena de televisión Antena 3 sufrió fuertes críticas el año pasado después de un reclamo de FAADA contra el uso de un chimpancé en el plató televisivo.

El medio preparaba un programa de concursos para el canal Neox , titulado “Involución”, en el que el simio aparecía en escena junto a los presentadores e incluso retaba a los participantes.

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